BERLIN.- Las 20 víctimas de la avalancha humana que se produjo el sábado en el Love Parade de Duisburgo murieron por asfixia, anunció ayer la jefa de Gobierno del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, Hannelore Kraft. "En todas las víctimas se detectó una asfixia mortal por aplastamiento torácico", explicó.
De las primeras autopsias se desprende que ninguna de las víctimas perdió la vida como consecuencia de la caída desde la escalera de servicio no habilitada que se encontraba en el túnel que acabó convirtiéndose en trampa mortal. Kraft hizo hincapié en la falta de experiencia en organización de grandes eventos de la que adolecen numerosas ciudades alemanas y pidió más ayuda.
Kraft se refirió al alcalde de Duisburgo, el cristianodemócrata Adolf Sauerland, quien aseguró que se mantendrá en su cargo pese a los pedidos de dimisión que ha recibido por haber permitido el festival en un lugar que no cumplía las condiciones de seguridad. "Al final se tratará también la responsabilidad política", enfatizó.
La ciudad de Duisburgo anunció ayer que celebrará el sábado un multitudinario funeral por las 20 víctimas.
La canciller alemana, Angela Merkel, tiene previsto interrumpir sus vacaciones veraniegas para asistir a la misa funeral ecuménica y, según distintos medios de comunicación, el presidente alemán, Christian Wulff, también acudirá. (Télam)